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Mostrando entradas de agosto, 2008

Lo eterno efímero - Francisca Huppertz, Tulum, México

L’ÉTERNEL ÉPHÉMÈRE Toutes ces formes Que vous avez données Pour que jaillisse l’amour Telle une source mouvante Éternelle Qui la reconnaîtra? Au travers de sa petite vie Éphémère. A s’accrocher ainsi Au petit fil imaginaire On en perd l’essence De notre présence Merci de m’éclairer Comme le soleil Devant moi Au sortir de la mer Tous les matins. LO ETERNO EFÌMERO Todas estas formas Que habéis dado Para que mane el amor Tal como una fuente que se mueve, Eterna. ?Quién la reconocerá?, A través de su breve vida, Efímera De colgarse así Al pequeño hilo imaginario Se pierde la esencia De nuestra presencia. Gracias por alumbrarme Como el sol Delante de mí Cuando sale de la mar Todas las mañanas.

Canción de amor africana - Antjie Krog, Sudáfrica - Africaans

Canción de amor africana ni la húmeda intimidad de tus párpados aromáticos como el hinojo ni la violencia de tu cuerpo resistiéndose entre las sábanas ni lo que viene hacia mí como tu vida tendrá tanta menuda piedad de mí como verte durmiendo tal vez a veces te veo por primera vez tú con tu pecho de guayaba y uva tus manos frías como cucharas tus grandes penas altivas manchan de azul cada parte nos soportaremos uno a otro incluso si el sol abraza los techos incluso si el estado cocina lugares comunes llenaremos nuestros corazones de color y nuestras trifulcas de pinzones incluso si mis ojos ascienden hasta el horizonte incluso si la luna viene con la espalda desnuda incluso si las montañas forman una conspiración contra la noche persistiremos cada cual a veces te veo por primera vez

Sutarji-Calzoum-Bachri (Indonesia)

GATO Miau! un gato en mi sangre ruge corre, me lastima, fluye en mi aorta en el bosque de mi sangre es enorme pero no es un león, un tigre, un jaguar no es un leopardo pero parece ser un gato ¡más no es un gato pero es un gato!, Miau! tiene hambre, poda el bosque de mi Africa con sus garras, y enloquecido ruge, aulla.. no le des carne, no le gusta la carne. ¡Dios! ¡no le des pan no le gusta el pan! ¡Miau! Un gato lucha en mi sangre, ruge, abre paso por el cáncer en mi corazón. Tiene hambre, ¡mucho hambre! Miau!! No ha comido en un millón de días, un millón de hijos nunca se satisface ¡cuántos millones de hambres tiene! Mi curioso y hambriento gato busca perpetuamente, desgarra, espera. Dios creó a mi gato, ¡yo no se lo pedí! y ahora ruge buscándolo. Tiene hambre. No le des carne, no le des arroz. Dios creó a mi gato´ sin mi consentimiento y ahora quiere un pedacito de la carne de Dios. para volverse manso para que pueda estar en paz en el mundo. Miau! ruge...eh??!! tú!! ¿cuántos di

Surjit Patar - Hindi

En la ciudad de Medellín En la ciudad de Medellín en el Parque Obrero un niño en su bicicleta se me acercó. Mirando mi turbante y mi barba, me preguntó: - ¿Es usted un mago? Me reí y quise decirle que no. Pero dije: - Sí, yo soy un mago. Puedo bajar estrellas del cielo y hacer collares. Puedo tornar las heridas en flores. Puedo transformar los árboles en instrumentos musicales y el viento en músicos. - ¿De verdad? dijo el niño. Por favor, cambie mi bicicleta en un caballo. Dije yo: ¡Oh,... No...! No puedo hacer eso, no soy el mago de los niños. Soy el mago de los adultos. - Entonces, ¿puede cambiar mi casa en un palacio? - ¡Oh, no. En realidad yo no soy el mago de las cosas. Soy un mago de las palabras. - Ya entiendo. Usted es un poeta, dijo el niño, y se fue en su bicicleta diciéndome adiós con su mano. Se alejó del parque y entró en mi poesía.

Layla Al-Sayed (Bahrein)

Un saber después del sabor a chocolate Cuando tu no me percibes, Cuando tu no me percibes, me encamino con recogimiento hacia tu templo tu propio afecto me ruboriza, y también siento una ligera ebriedad con tu brillo personal Cuando tu no me percibes observo algunos suaves y tiernos labios que han comprado cerezas, y hacen presentes a ambos extremos comienzo y fin de mis propios labios. Cuando tu no me percibes Especulo sobre los árboles del silencio mío en el jardín de las flores del gozo. Cuando tu no me percibes veo espacio para ser estatuas por el sueño de un corazón diminuto. Cuando tu no me percibes abro las jaulas del yo mío por todas las multitudes famélicas por tomar partida. Por eso siento el estremecimiento de la renuncia Cuando tu no me percibes los pies de aquellos que han cruzado están todavía extraviados en la arena Cuando tu no me percibes me aferro a la cuerda de la maternidad mía por tanto veo el mundo que se desintegra en el pasillo de ella. Cuando tu no me percibes